El universo de El Kuelgue volvió al Teatro

A dos años de su último regreso al Teatro, El Kuelgue volvió una vez más al Templo para reencontrarse con el público uruguayo y presentar una nueva etapa de su recorrido musical. Con las canciones de su último álbum Díscolo, como parte de la propuesta, y una puesta en escena impactante, la banda argentina volvió a desplegar ese universo propio en el que conviven música, humor, improvisación y teatralidad.

La noche comenzó con la presentación de Mundo, grupo encargado de abrir la jornada mediante su particular estilo instrumental, esta vez en formato de cuarteto.

Pasadas las 21:00, El Kuelgue pisó el escenario para comenzar un dinámico viaje de más de 2 horas. Las nuevas canciones convivieron con temas que forman parte de su trayectoria, en una presentación que volvió a mostrar la particular manera de la banda de construir sus espectáculos: canciones que se transforman, momentos inesperados y una permanente interacción entre lo musical y lo teatral.

A lo largo de la noche, el repertorio fue alternando distintos climas tanto en lo musical como en lo visual, mientras el público acompañaba cada momento desde una platea que fue ganando intensidad.

La puesta en escena acompañó ese recorrido con una propuesta renovada, sumando elementos visuales y escénicos al universo de la banda. Así, el espectáculo se construyó más allá de las canciones, como una experiencia en la que la propia expresión artística se potencia a sí misma.

Además de los exitosos Circunvalación, Peluquita o Sinoca, los puntos altos de la noche también fueron marcados por la aparición de la artista Rodra, para cantar Carta para no llorar; la emocionante versión en formato dúo de Ayer te vi por parte de Julián Kartún y el cierre explosivo con la consigna de Show me your monkey, para terminar con La Curva.

El tramo final encontró a El Kuelgue frente a un público que acompañó la noche hasta el último instante, en una nueva visita de la banda al Teatro y con un reencuentro que volvió a poner en escena el particular universo del grupo.

Una nueva noche de música, humor y encuentros que reafirma al Teatro de Verano como escenario para propuestas que encuentran, bajo la bóveda y a cielo abierto, un lugar propio.