Estreno de Emoción a Cielo Abierto: noche histórica en el Templo
Con gran marco de público y un clima cargado de celebración, el pasado 26 de noviembre el Teatro de Verano Ramón Collazo vivió una noche que quedará registrada como uno de los hitos del año: el estreno oficial del documental Emoción a Cielo Abierto, que recorre los primeros 80 años de historia del Templo. Un encuentro que combinó música en vivo, invitados especiales y un recorrido emotivo por las ocho décadas de historia del mayor escenario a cielo abierto de Montevideo.
Desde las 19:00, el ingreso del público marcó el inicio de una jornada distinta. La alfombra roja instalada especialmente para recibir al público, artistas, referentes de la cultura y diversas personalidades, ofreció un preludio festivo que generó expectativa desde los primeros minutos. En paralelo, el set de DJ Beve y un set especial de Martín Buscaglia comenzaron a dar forma de banda sonora al atardecer que anticipaba la celebración.
Poco después, cerca de las 21:00, Martín Buscaglia volvió al escenario, esta vez acompañado por su banda, para continuar con la previa musical. Su presentación —cálida, rítmica y con el inconfundible sello del artista—, junto a Martín Ibarburu y su hija Juana, fue recibida con entusiasmo por un público que ya colmaba gran parte de las plateas. El ritmo siguió en aumento cuando ingresó desde el pasillo central del Teatro la cuerda de tambores de Cuareim 1080, que se unió a La Tríada en una colaboración ovacionada por el público, que fusionó tradición candombera y murguera en un momento único entre los pasillos del Collazo.
Sobre las 21:30, Falta y Resto tomó el escenario para continuar elevando el clima de la noche. Con su actuación, el conjunto que regresa este año a los escenarios del Carnaval junto a sus inconfundibles e icónicas figuras, aportó su impronta característica, generando un nuevo punto de encuentro con un público cada vez más encendido y expectante.
Tras la presentación final de Noelia Campo, que ofició como maestra de ceremonias a lo largo de la jornada, el director del documental, Federico Lemos, subió al escenario para introducir la película. Con palabras de agradecimiento, dio paso al estreno oficial.
A las 22:30, con el cielo despejado como testigo y frente a los miles de espectadores, el Templo se vio reflejado en pantalla gigante para contar, por primera vez, su propia historia.
Durante todo el largometraje, el público acompañó la historia del Teatro de Verano con atención, complicidad y sensibilidad. Cada relato, cada anécdota y cada momento de archivo despertó recuerdos y reacciones espontáneas en la platea, que vivió el documental como un reencuentro íntimo con episodios fundamentales de la memoria cultural nacional. Entre aplausos, sonrisas y silencios cargados de emoción, el público se convirtió en parte activa de una pieza que trascendió la pantalla.
La jornada culminó como había comenzado: con una comunidad reunida en torno al Templo, reafirmando el valor simbólico y afectivo de un lugar que sigue escribiendo nuevas páginas en su historia. El estreno en pantalla gigante no solo homenajeó al Teatro de Verano, sino que también confirmó, una vez más, su vigencia como escenario de encuentros que marcan a generaciones enteras.